domingo, 21 de enero de 2018

Es el mercado, amigo

La frase que da titulo a este artículo se ha hecho famosa en estos días porque fue la contestación que dio Rodrigo Rato -el que fuera Vicepresidente y Ministro del gobierno- cuando le preguntaron por su implicación en el desfalco de Bankia. Obviamente cada situación tiene un contexto muy diferente y no son comparables, pero a una parte de todo lo que ha ocurrido con el tema de la Banda de las Tres Caídas del Realejo y la Hermandad de las Aguas, sí se le puede aplicar la frase. El asunto no es complejo, pero tiene matices que deben ser analizados detenidamente y creo que se falla si se quiere ver de una manera global o buscando un solo culpable y un solo inocente.

Por un lado está el tema del ofrecimiento de dinero de la banda a la hermandad. El asunto ha traído mucha polémica, en mi opinión, hipócrita, ya que es algo que más o menos sabemos que se hace actualmente en algunas hermandades. El mercado de las bandas, queramos o no, es eso, un mercado, donde cada uno mira por sus intereses y busca la forma de ganar dinero y prestigio. Esto siempre y cuando se haga de manera legal y con unas mínimas reglas de decencia, no creo que sea tan grave. Cada banda es libre de ofertarse donde le plazca y cada junta de gobierno puede elegir a la banda que más le convenza, siendo banda y hermandades las que establecen las condiciones de esa relación contractual. Distinto es cuando para conseguir esos contratos se hacen artimañas sucias o la procedencia del dinero no es del todo legitima, ahí, igual que se debe hacer en el exterior de la burbuja cofrade, hay que intentar denunciarlo y no permitirlo. Se habla mucho estos días de la cuantiosa donación de la banda a la hermandad, ¿por qué no se habla ese tema cuando conocidos personajes de la sociedad sevillana hacen esas donaciones a grandes hermandades? Podemos intuir, visto además el desarrollo posterior de los acontecimientos, que algunas de esas donaciones no son realizadas con dinero blanco, sino más bien todo lo contrario. Nadie entonces alza la voz. No hay que ser muy valiente para ir contra una banda de Granada, pero sí hay que serlo para ir contra la nobleza o empresarios sevillanos que se mueven en determinados círculos de la ciudad, especialmente si uno también pretende moverse en esos círculos. Y en Sevilla, valientes, lo que se dice valiente, los podemos contar con los dedos de un muñón. 

Visto este asunto tenemos que pararnos en otro, en mi opinión el más grave. El nombre de la Hermandad de las Aguas o la Banda de las Tres Caídas del Realejo parece estar en entre dicho, pero las organizaciones están por encima de las personas. La Hermandad de las Aguas son sus hermanos, los cuales en este caso están siendo victimas y encima están teniendo que sufrir el rubor de ver como juegan con el nombre de su hermandad. Una barbaridad. Sean valiente y nombren a las personas, no involucren a las instituciones en estos desmanes. Hablemos claro, esto ha sido un juego entre dos bandos, uno encabezado por Antonio Arrondo -hermano mayor de las Aguas- y otro por Francisco Antonio Huertas -presidente de la banda de Tres Caídas de Realejo- ambos, y cada uno por una cosa diferente, han perdido las formas. Por un lado Antonio Arrondo, que es reincidente en esto de dar su palabra a una banda y dejarla tirada a los pocos días, si no, que pregunten por el Sol. Personalmente considero que quien no es leal a su palabra, pierde su dignidad; quien pierde la dignidad, lo ha perdido todo en esta vida. Por otro lado Francisco Antonio Huertas, que aún siendo engañado, utiliza a los medios oficiales de la banda para lo que ya es una batalla personal. Vaya usted a juicio, es lícito, yo también lo haría, pero no quiera convertir su disputa personal en un show mediático utilizando los medios de la organización que preside. 


La banda son sus músicos y la hermandad son sus hermanos, Antonio y Francisco son sus representantes legales coyunturales, pero me da la impresión que actúan sin entender esto y buscando simplemente saciar su ego y no por el bien del colectivo. Al igual que Bankia eran sus clientes y a la vez han sido las victimas, ahora no debemos mezclar a quienes integran una organización con quienes mal ejercen su poder. Centremos el debate en los responsables y dejemos en paz a hermanos, músicos y el nombre de la banda y hermandad, porque todo lo que rodea a este asunto da mucho asco y es de una vergüenza sonrojante, amigo. 

domingo, 14 de enero de 2018

La ocurrencia del Sábado de Pasión

A veces pasa que en la Semana Santa vuelven temas de manera cíclica, principalmente por modas y porque se esfuman una y otra vez sin que nadie les meta mano. Suelen ser ideas extremas, ocurrencias más bien, como por ejemplo lo de la segunda Madrugá o la ampliación de los días de la Semana Santa. Estos días estamos viviendo un auténtico 'boom' de esa moda que propone pasar el Sábado de Pasión a jornada oficial de la Semana Santa. Empezarían, por tanto, un día antes las estaciones de penitencia a la catedral. Soy el primero que dice que ninguna idea, por loca o imposible que parezca, debe ser rechazada sin ser estudiada previamente. También pienso que lo de ampliar jornadas ya se hizo en el pasado, y aquí estamos, no pasó nada. Si es lo mejor, hágase, pero ¿es la mejor solución que se pueda dar hoy en día? 

Sin duda el problema más evidente que soluciona es que podrían entrar, sin ningún tipo de perjuicios a otros días, las hermandades que tienen solicitado el poder hacer estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral (Pino Montano, La Misión, La Milagrosa y La Corona), así como otras que seguramente en un futuro soliciten hacerlo (San José Obrero, Pasión y Muerte, ¿la nueva agrupación del Santo Ángel? o las que pudieran surgir en una futuro algo más lejano: Rosario de San Jerónimo y Bendición y Esperanza). Dispondríamos de un día más para las hermandades y por tanto ahí solucionamos algunos apartados, pero también crearíamos nuevos problemas. Por ejemplo, tener que ampliar efectivos tanto personales como materiales. Si todas fueran incluidas en un mismo día, serían cofradías de muy largo recorrido, por tanto muchas más horas de servicio en un solo día para los efectivos de seguridad; y si fueran intercaladas con otras jornadas, habría que cambiar a hermandades establecidas en otras jornadas a esta nueva jornada ¿Por qué no?. También a corporaciones como Divino Perdón de Alcosa, Padre Pío o Cautivo de Torreblanca habría que moverlas al Viernes de Dolores, si no queremos que pierdan presencia de cofrades en su día más importante. 

Vemos que la cosa no es tan fácil como hacer una plantilla de horarios poniendo como quedaría el día o escribirlo en un artículo como posibilidad que realmente esté siendo estudiada, algo que parece que no está siendo tratado en estos momentos por nadie del Consejo ni las hermandades, más bien parece autoría, en esta ocasión, de periodistas y blogueros ávidos de temas de debate. Todo esto no quiere decir que estas hermandades no puedan ir a la catedral, más bien al contrario pienso que estas ya deberían haber estado incluidas en la nómina hace años. La Semana Santa debería tener un sistema flexible, donde cualquier hermandad que lo solicitara pudiera entrar al siguiente año, sin esperas eternas y sin promesas incumplidas ¿cuántos de los últimos presidentes del Consejo han accedido al cargo prometiendo a las hermandades de vísperas que 'lo suyo' se iba a estudiar y el informe aún sigue metido en el cajón?

Siempre lo digo, la reforma de la Semana Santa debe ser integral. Debe configurarse un sistema más eficiente y dinámico. La solución definitiva debería constar, con toda seguridad, de otra carrera oficial, así como la modificación de sus horarios de inicio y final, incluso el cambio de jornada de alguna hermandad, insisto, ¿Por qué no?. Debe tener otro orden de cofradías más lógico y que nos haga ganar tiempo, una carrera oficial que se recorra en menos tiempo, unos oficios de catedral que ayuden a agilizar todo... Esa nueva Semana Santa debe ya ser estudiada contando con las cuatros hermandades que han solicitado su incorporación, así como tener presentes que otras lo harán en un futuro. Debe tener en cuenta el contexto demográfico, social y económico de nuestro tiempo. No debe buscar soluciones con el pensamiento del XIX, sino utilizar las herramientas y conocimientos del siglo XXI, que es en el que estamos actualmente, por si alguien aún no se había dado cuenta. Mientras nuestra mirada esté difusa y anclada en el tiempo, nuestros problemas serán más severos y se agrandarán con el paso de los años, hasta que nos exploten en la cara y ahí, ya sí, busquemos la solución. Dice Asenjo que litúrgicamente no habría problemas en el tema del Sábado de Pasión, igual que digo siempre que él no se tiene que meter en temas de organización de hermandades e itinerarios, sí es la voz más autorizada para hablar del aspecto litúrgico, aunque en esta ocasión, como vemos, el problema parece más logístico que litúrgico.  


lunes, 8 de enero de 2018

La Cabalgata son los niños

Debe quedar claro desde el principio, 'Los Reyes es la fiesta de los niños, no es tu fiesta'. Principalmente recalco esto porque hay quien no parece entenderlo. El adulto - especialmente el más rancio - piensa que él es el centro del evento y éste se debe organizar para su uso y disfrute y en orden a su tradición, creencias e ideología. No, esto no debe ser así, hay que ser muy canalla para querer secuestrar esta fiesta a los niños. En las celebraciones de los adultos, cuando llega la extraordinaria del Gran Poder por ejemplo, cambiamos sobre la marcha los días en función de las previsiones o en Semana Santa si llueve mucho, o no se sale o se refugia uno lo más rápido posible. Incluso se dice aquello tan hipócrita de "es por los niños y el patrimonio humano". Antaño, cuando había días libres, hasta se cambiaban las jornadas de hacer estación de penitencia, si llovía el Domingo de Ramos se salía el Martes Santo, pero esos mismos años, si diluviaba en la Cabalgata, se salía el 5 de enero por la tarde sin opción posible a cambio. Los niños daban igual entonces y siguen dando igual a ese grupo que todo lo ve desde su único punto de vista egocéntrico. Algunos adultos lo que hacen es usarlos para sus creencias e ideologías personales. Llega la fiesta de los más pequeños y en una decisión macabra decidimos que ellos soporten aguaceros, vientos y granizos, no pudiendo disfrutar plenamente en su día. Habiendo soluciones, como las hay, es deleznable hacer esto, lo ha sido siempre y lo seguirá siendo cada año que, por una mera cuestión simbólica que solo ve el adulto, no arreglemos esto. 

Como todas las ciencias, la meteorología y sus herramientas están en continua evolución, hoy podemos intuir con antelación cosas que hace 30 años no se podían saber. Sigue siendo imposible la exactitud cronológica de las lluvias por ejemplo, pero con tres días de antelación (en algunas épocas del año y si se dan ciertas circunstancias) sí podemos saber que va a ser una tarde inestable. Es el caso de este año y la tarde del 5 de enero. Se sabía que íbamos a tener el aguacero y el viento que tuvimos, se sabía que eso era un riesgo y un deslucimiento en el mejor de los casos. La provincia actuó de forma sensata y lógica cambiando la celebración a los días aledaños. El 4 no había riesgos y el 5 había muchas posibilidades que sí los hubiera. Lo importante es que el niño disfrute con la Cabalgata y, obviamente, lo haga sin correr ningún riesgo. El Ateneo suele ser una institución que organiza y promueve muy bien sus actos, la Cabalgata es su mejor obra, pero este año, en mi opinión, han jugado con fuego y eso habiendo niños de por medio es una temeridad. Cambiar en pocas horas hasta por dos veces el horario, siempre para reducir el tiempo de estancia en la calle, y al final hacer una Cabalgata indecorosa, a una velocidad de vértigo, con prisas y nervios que llevaron a una salida caótica y con un tramo - desde los Remedios hasta la entrada - bajo una intensa precipitación. Y hubo suerte esta vez, podía haber sido peor, porque el granizo podría haber caído y los vientos haber arrastrado cornisas y ramas. Que no ocurriera esta vez, no quiere decir que en otra ocasión no pueda ocurrir. Lo secundario es que el adulto tenga instalado en su mente algo simbólico, como es que esto tenga que ser en la tarde del 5 de enero. Los argumentos son tan débiles como sobrecogedores, dicen: "Siempre se ha salido con lluvia y nunca ha pasado nada" ¿Hay que esperar que ocurra una desgracia para cambiar?. Situaciones tan especiales como las de este año se dan cada mucho tiempo, nadie está diciendo de cambiar el día y la hora en situaciones normales.

La Cabalgata debe ser en la tarde del 5 de enero siempre y cuando no haya circunstancias extremas. Como sabemos que es mejor prevenir que curar, con un parte de granizos y vientos muy fuertes no se debe exponer en ningún caso a los niños. Los adultos no debemos regalarles un día de perros en su fiesta, porque repito, es su fiesta, no la nuestra. El 90% de los años harán que el 5 de enero sea un día estable climatológicamente o que sea un día parecido al 4,6 o 7 de enero, en tal caso la posibilidad de cambio no se entendería, pero este año la lógica decía de cambiarlo, porque era la tarde-noche del 5 lo que iba a estar claramente peor. Incluso la posibilidad de hacerlo por la mañana habría sido una opción a tomar en cuenta, pero no, había que arriesgar la integridad física de los niños porque los adultos somos así de miserables.

Los niños no tienen memoria temporal, por lo que a ellos lo del 4 o el 5 les da igual, tampoco tienen instalado en su cabeza el sentido de la tradición. Eso lo tenemos instaurado los adultos. Los niños son esponjas que adquieren lo que sus padres digan, si los padres comentan algo como si fuera un problema, entenderán que hay un problema. Si los padres cuentan algo con ilusión, lo entenderán y acogerán con ilusión. El inmovilismo es fanatismo, estos días lo hemos visto. Si no expones a tus hijos un día normal a granizo y viento ¿Por qué los expones un 5 de enero por la tarde e incluso parece que te va la vida en ello? Eso solo se explica desde un mentalidad fanática, poner en riesgo a los niños porque en tu cabeza tienes metida la idea que los Reyes solo pueden salir el 5 por la tarde. Te da igual la comodidad de los niños. Te dan igual las posibles consecuencias trágicas de ramas o cornisas pudiendo caer por el viento. Te da igual que la Cabalgata tenga que ir muy rápida, deslucida y bajo una tormenta. Te da igual todo, solo te importa tu creencia y tu mal entendida tradición. Sí, podemos llamarte fanático.

domingo, 17 de diciembre de 2017

A ver si Asenjo da un baculazo y arregla esto

Ayer la Hermandad de las Aguas celebró Función principal en la parroquia del Sagrario. El traslado de ida estaba previsto para el viernes pero, debido a las condiciones de inestabilidad atmosférica que se preveían, fue aplazado al sábado. Para la vuelta la imagen de María Santísima de Guadalupe iba acompañada por la Banda Municipal de Mairena del Alcor. Todo esto como cierre de los actos con motivo del 50 aniversario de la bendición de la imagen y siendo la segunda vez que es trasladada por el mismo motivo, ya que el pasado mes de febrero estuvo celebrando esa misma efemérides en ese mismo lugar. 

Da la casualidad, o no, que hace escasas semanas a la hermandad de los Servitas se le denegó ir a su vecino convento de Santa Isabel. Da la casualidad, o no, que ese traslado había sido solicitado para celebrar Función por el 50 aniversario de la bendición María Santísima de la Soledad. Salta a la vista el agravio comparativo que Palacio ha perpetrado. No tiene explicación racional posible que a una hermandad se le permitan dos traslados en un año y a otra ninguno. Quien me conoce sabe que mi critica no va por permitir que una hermandad salga dos, tres o las veces que estime oportuno, sino que lo que no se entiende es que que a los Servitas no se le haya permitido. 

Cuando entre las hermandades hay alguna disputa, hay muchos que de manera automática sacan la famosa frase "A ver si Asenjo da un baculazo y arregla esto". Me echo a temblar cada vez que la oigo, no es hombre de arreglar conflictos, sino más bien de empeorarlos. A su sobrecogedora negociación, en el asunto Cajasur, con el hoy sentado en el banquillo, José Antonio Griñán, me remito. También me refiero a sus irrisorias normas diocesanas, poniendo en un compromiso a las hermandades que hacen cultos externos y haciéndoles creer que si van por el lado de la calle incorrecto están cometiendo el peor de los pecados. Asenjo, ese pastor al que le molestaba la música en caso de suspensión de estación de penitencia o en el Cautivo de San Ildefonso, pero que ayer no le molestó. Don Juan José, quien tiene parte del patrimonio de su archidiocesis en ruinas y a las monjas en condiciones de habitabilidad y subsistencia muy duras, pero cuyo Palacio Arzobispal está inmaculado y libre de cualquier grieta o riesgo.

Ha demostrado, una vez más, que la arbitrariedad es su modo de operar y llama la atención que quien dio la Función de las Aguas fue él precisamente, y es que la mujer del Cesar no solo debe ser honesta, sino que también debe aparentar serlo. Son ya muchos casos donde se ha actuado de manera aleatoria y sin un criterio objetivo o justo. Mientras tanto, los responsables del mundo cofrade seguirán despotricando de él en la barra del bar y besando su mano cuando lo tengan enfrente. Nunca fuimos una ciudad de valientes ni de personas que dijeran las cosas a la cara. 

domingo, 10 de diciembre de 2017

La esencia es el nazareno

Viene produciéndose estos días un debate antiguo, de esos que cíclicamente salen como solución a algunos de los problemas de la Semana Santa, estoy refiriéndome a limitar el número de nazarenos de las diferentes corporaciones. Esta vez ha sido el conocido cofrade Joaquín Moeckel el que ha tenido la ocurrencia, no hace mucho fue la propia policía la que insinuó esta medida. Me extraña mucho que desde el Ayuntamiento se propongan estas medidas, es como si ante el crecimiento demográfico de un barrio o municipio se propusiera limitar el número de vecinos que allí viven, en vez de ajustarse a las nuevas circunstancias y dotar a la zona de más servicios y transporte público. 

Estamos acostumbrados a crear soluciones pueriles, como esta, para problemas complejos y que requieren de medidas más elaboradas que la del primer iluminado que se quiera acercar por Palacio en plan superhéroe. Poner un 'numerus clausus' o un mínimo de tres años como hermano, poco iba a solucionar, entre otras cosas porque si cogemos una por una a todas las cofradías veríamos que la mayoría no están sobredimensionadas, es decir, debemos estudiar la forma de adaptarnos a los tiempos, a la demografía de la ciudad y a la fisonomía actual de sus calles pero sin ir contra su esencia. La solución nunca debe ser eliminar lo que sostiene toda la fiesta: el hermano nazareno.

Yerra quien una y otra vez equivoca religiosidad popular con religión litúrgica. La Semana Santa es religiosidad popular e intentar convertirlo en una celebración litúrgica de la Iglesia o pretender darle un orden místico y estrictamente religioso es no entender de que estamos hablando. La base de la celebración es que haya gente participando - pueblo - decir que hay quien sobra es mutilar la esencia misma de lo que se celebra. Ya no por una cuestión monetaria, que también, sino por una cuestión antropológica y social, la Semana Santa sin nazarenos es nada. 

Nos molestan los nazarenos porque estamos acostumbrados a una sociedad de consumo rápido, queremos no tener que esperar una hora para ver un paso, pretendemos consumir el "producto" sin tener la más mínima molestia. Y claro, ahí el nazareno nos molesta, es quien no para de pasar y el que provoca que nosotros perdamos una hora. Mucho del trasfondo de este asunto es ese, no nos engañemos con otras cuestiones meramente técnicas o de recorridos. Es más fácil quitar de un plumazo al nazareno, que asumir que tenemos solucionar una problemática compleja. Aquí somos expertos en parches y neofitos en soluciones elaboradas y estudiadas. 

domingo, 3 de diciembre de 2017

¿Por qué lleva razón el Calvario?

Esta semana, después del comunicado del Consejo sobre la presunta resolución de la Madrugá, el hermano mayor del Calvario escribió una carta pública dirigida principalmente a sus hermanos, pero que al emitirse vía web puede acceder cualquiera. En esa misiva se queja por la decisión adoptada y muestra su clara disconformidad. Entiendo perfectamente a Francisco Javier Muela, creo que tiene amplias razones para mostrar ese malestar, sobre todo cuando su corporación no solo ha sido ninguneada por el resto de hermandades, sino que en prensa ha seguido recibiendo golpes injustos, principalmente provenientes de los periodistas más influyentes del mundo cofrade, que casualmente - o no - pertenecen a casi todas las hermandades de la jornada salvo al Calvario. Cuando entendemos ese periodismo forofo de hermandad, unido a las relaciones de amistad e intereses que puedan tener con las Juntas de Gobierno, podemos entender ciertos artículos y locuciones de esta semana.  

¿Por qué creo que lleva razón el Calvario? Muy fácil, hay muchos elementos que nos hacen pensar que este mal llamado plan, que han urdido cinco contra uno, no va a solucionar casi nada, y encima empeora cosas.

- Empecemos por lo positivo. El único cambio con sentido y que sí soluciona problemas es el de la Macarena por la Cuesta del Rosario y Alfalfa. La hermandad se beneficia a sí misma y beneficia al resto de la jornada. Una decisión que debió tomarse hace tiempo, pero que no impusieron - como ahora sí hacen con el Calvario - cuando Manolo García se negaba a ello. Ahora llega de la mano de Cabrero, un hermano mayor que no pone ningún tipo de objeción a este cambio.  

- El cruce de Esperanza de Triana y Gran Poder sigue igual, no ha cambiado nada por mucho que nos intenten explicar que sí. Cuando la cruz de guía de la Esperanza de Triana estaba en 2017 entrando en Campana, el palio estaba cerca de llegar al famoso cruce, obviamente en 2018 cuando la cruz de guía esté entrando en Campana, el palio estará en el mismo sitio, ya que los metros y las calles son los mismos y el Calvario en nada influye al encontrarse por completo dentro de la Carrera Oficial. Hasta llegar ahí, el Gran Poder mantiene su histórico y kilométrico rodeo para buscar San Lorenzo. 

- El Calvario en su salida no tendrá detrás a la Esperanza de Triana, se gana algo ahí, sí, pero se genera otro cruce peligroso en Alfonso XII con el Silencio. Una zona más estrecha y aún más cercana al epicentro de la Campana, tan dañada en estos años de 'carreritas'. Para crear este problema se obliga al Calvario a realizar unos 550 metros extras.

- Al Silencio, para arribar a ese nuevo cruce, no solo se le hace dar un segundo rodeo, sino que se le obliga a hacerlo a un ritmo ostensiblemente más lento del que lleva habitualmente. Ya van 200 metros de más que hace la Madre y Maestra, si unimos los dos rodeo que da.

- La Madrugá 2018 tendría con este plan cerca de dos kilómetros de rodeo de hermandades. Eso siempre añade riesgos y problemas. Se debería tender a reducir estos metros de rodeo y si los hubiera que sirvieran para desbloquear situaciones y no para crearlas, sin embargo en cada modificación que se hace de la Madrugada se añaden metros de rodeo sin ningún objetivo práctico. 

- Reconocido públicamente por miembros del Consejo, este acuerdo no es el mejor ¿Por qué se hace entonces? ¿No deberíamos buscar lo mejor para la Semana Santa y no lo que moleste menos a las hermandades más influyentes? 

- Tampoco tienen aún cronogramas hechos y en las reuniones no parece que haya estado ningún miembro del Cecop ni ningún experto en seguridad. No creo que se deba llamar plan a lo que no está reflejado al minuto, si acaso podríamos hablar de líneas generales o esbozo, pero plan aún no. Si el aspecto de la seguridad todos coincidimos que debe ser el primero hoy en día, ¿por qué se hacen las reuniones sin contar con ellos? 

- Imaginemos que lo que se ha dicho para 2018 se lleva a la práctica. El año que viene sobre las cuatro de la madrugada, hora que el año pasado empezaron los problemas, todas las hermandades estarán exactamente en el mismo lugar que en 2017, salvo Calvario, que en vez de O'Donnell andará por Gravina aproximadamente (cerca de Esperanza de Triana en todo caso). Y sobre las cinco y media de la madrugada, cuando la famosa biodinámica de masas y el efecto dominó dejan de actuar, todas las hermandades estarán exactamente en el mismo lugar que en 2017, salvo Calvario que este año estará taponando la entrada del Silencio. ¿Por qué no han puesto solución a esto? ¿Por qué se dice que se ha agrandado el radio de concentración de hermandades si es mentira?

- Se suele comentar que en la Feria no hay incidentes y en Semana Santa sí ¿Han probado a dejar la organización de la Semana Santa en manos de los expertos en seguridad y profesionales del sector?  Porque ¿os imagináis el escándalo si un responsable de seguridad del Ayuntamiento dijera que el plan de seguridad de la Feria se ha cerrado en un local privado a las tres de la madrugada, precedido los meses anteriores de reuniones realizadas en diversos bares de la ciudad? Pues el mundo cofrade siempre se vanagloria de conseguir los acuerdos en los bares, así nos va.