domingo, 3 de diciembre de 2017

¿Por qué lleva razón el Calvario?

Esta semana, después del comunicado del Consejo sobre la presunta resolución de la Madrugá, el hermano mayor del Calvario escribió una carta pública dirigida principalmente a sus hermanos, pero que al emitirse vía web puede acceder cualquiera. En esa misiva se queja por la decisión adoptada y muestra su clara disconformidad. Entiendo perfectamente a Francisco Javier Muela, creo que tiene amplias razones para mostrar ese malestar, sobre todo cuando su corporación no solo ha sido ninguneada por el resto de hermandades, sino que en prensa ha seguido recibiendo golpes injustos, principalmente provenientes de los periodistas más influyentes del mundo cofrade, que casualmente - o no - pertenecen a casi todas las hermandades de la jornada salvo al Calvario. Cuando entendemos ese periodismo forofo de hermandad, unido a las relaciones de amistad e intereses que puedan tener con las Juntas de Gobierno, podemos entender ciertos artículos y locuciones de esta semana.  

¿Por qué creo que lleva razón el Calvario? Muy fácil, hay muchos elementos que nos hacen pensar que este mal llamado plan, que han urdido cinco contra uno, no va a solucionar casi nada, y encima empeora cosas.

- Empecemos por lo positivo. El único cambio con sentido y que sí soluciona problemas es el de la Macarena por la Cuesta del Rosario y Alfalfa. La hermandad se beneficia a sí misma y beneficia al resto de la jornada. Una decisión que debió tomarse hace tiempo, pero que no impusieron - como ahora sí hacen con el Calvario - cuando Manolo García se negaba a ello. Ahora llega de la mano de Cabrero, un hermano mayor que no pone ningún tipo de objeción a este cambio.  

- El cruce de Esperanza de Triana y Gran Poder sigue igual, no ha cambiado nada por mucho que nos intenten explicar que sí. Cuando la cruz de guía de la Esperanza de Triana estaba en 2017 entrando en Campana, el palio estaba cerca de llegar al famoso cruce, obviamente en 2018 cuando la cruz de guía esté entrando en Campana, el palio estará en el mismo sitio, ya que los metros y las calles son los mismos y el Calvario en nada influye al encontrarse por completo dentro de la Carrera Oficial. Hasta llegar ahí, el Gran Poder mantiene su histórico y kilométrico rodeo para buscar San Lorenzo. 

- El Calvario en su salida no tendrá detrás a la Esperanza de Triana, se gana algo ahí, sí, pero se genera otro cruce peligroso en Alfonso XII con el Silencio. Una zona más estrecha y aún más cercana al epicentro de la Campana, tan dañada en estos años de 'carreritas'. Para crear este problema se obliga al Calvario a realizar unos 550 metros extras.

- Al Silencio, para arribar a ese nuevo cruce, no solo se le hace dar un segundo rodeo, sino que se le obliga a hacerlo a un ritmo ostensiblemente más lento del que lleva habitualmente. Ya van 200 metros de más que hace la Madre y Maestra, si unimos los dos rodeo que da.

- La Madrugá 2018 tendría con este plan cerca de dos kilómetros de rodeo de hermandades. Eso siempre añade riesgos y problemas. Se debería tender a reducir estos metros de rodeo y si los hubiera que sirvieran para desbloquear situaciones y no para crearlas, sin embargo en cada modificación que se hace de la Madrugada se añaden metros de rodeo sin ningún objetivo práctico. 

- Reconocido públicamente por miembros del Consejo, este acuerdo no es el mejor ¿Por qué se hace entonces? ¿No deberíamos buscar lo mejor para la Semana Santa y no lo que moleste menos a las hermandades más influyentes? 

- Tampoco tienen aún cronogramas hechos y en las reuniones no parece que haya estado ningún miembro del Cecop ni ningún experto en seguridad. No creo que se deba llamar plan a lo que no está reflejado al minuto, si acaso podríamos hablar de líneas generales o esbozo, pero plan aún no. Si el aspecto de la seguridad todos coincidimos que debe ser el primero hoy en día, ¿por qué se hacen las reuniones sin contar con ellos? 

- Imaginemos que lo que se ha dicho para 2018 se lleva a la práctica. El año que viene sobre las cuatro de la madrugada, hora que el año pasado empezaron los problemas, todas las hermandades estarán exactamente en el mismo lugar que en 2017, salvo Calvario, que en vez de O'Donnell andará por Gravina aproximadamente (cerca de Esperanza de Triana en todo caso). Y sobre las cinco y media de la madrugada, cuando la famosa biodinámica de masas y el efecto dominó dejan de actuar, todas las hermandades estarán exactamente en el mismo lugar que en 2017, salvo Calvario que este año estará taponando la entrada del Silencio. ¿Por qué no han puesto solución a esto? ¿Por qué se dice que se ha agrandado el radio de concentración de hermandades si es mentira?

- Se suele comentar que en la Feria no hay incidentes y en Semana Santa sí ¿Han probado a dejar la organización de la Semana Santa en manos de los expertos en seguridad y profesionales del sector?  Porque ¿os imagináis el escándalo si un responsable de seguridad del Ayuntamiento dijera que el plan de seguridad de la Feria se ha cerrado en un local privado a las tres de la madrugada, precedido los meses anteriores de reuniones realizadas en diversos bares de la ciudad? Pues el mundo cofrade siempre se vanagloria de conseguir los acuerdos en los bares, así nos va. 





domingo, 26 de noviembre de 2017

Medalla Milagrosa (26 de noviembre de 2017)







Cristo Rey (26 de noviembre de 2017)







Déjà vu

El pasado viernes nos despertamos con el enésimo despropósito de los hermanos mayores de la 'Madrugá' y el Consejo de Hermandades y Cofradías. Se anunció oficialmente el plan que se había filtrado días antes y por el cual el Calvario había emitido un comunicado de queja, donde hacía notar sus reticencias a esta mal llamada solución, porque en realidad es una chapuza que aunque mejora algunas cosas otras las empeora, es decir, es la pelotita del trilero. No me entra en la cabeza que su egoísmo, orgullo y cabezonería hagan que otra vez sus hermanos se vayan a poner la túnica de nazareno con el miedo del que va a una batalla. En 2017 había una cofradía que daba un rodeo (el más grande de la Semana Santa), en 2018 el Gran Poder seguirá dando el mismo rodeo y se le unirán a dar vueltas sin sentido las otras dos de ruan. ¡Bravo! El Consejo y los hermanos mayores cangrejean en la búsqueda de una solución.

No entiendo como el Ayuntamiento está preparando un escenario bélico (macetones, cámaras de alta definición, altavoces, dispositivo policial ampliado...) para luchar contra algo tan circunstancial como una pelea en Arfe - risas enlatadas -, porque recuerdo que desde los estamentos civiles se nos dijo una y otra vez que en el 2000 no pasó nada, ni en el 2015 y mucho menos en el 2017 con centenares de heridos y hasta un juicio. Incluso hubo un informe de mil páginas para refrendar aquello, a estas horas ese informe debe de estar depositado en el contenedor de papel más cercano a la Plaza Nueva. Como seguimos diciendo el embuste que no pasó nada, nos podemos permitir el lujo de parchear una jornada tan insegura como la 'Madrugá' y tener las narices de decir que esto se arregla con una merma de nazarenos y público este año. ¡Ole ahí!.

El plan técnicamente es horrendo. Es normal, en la reunión había nueve señores que saben mucho de café, seguros, economía y dotes comerciales, pero que de análisis de redes y sistemas de información geográfica no tienen ni idea. ¿Por qué se empeñan en solucionar esto en bares o casas de hermandad y no en despachos profesionales? ¿Por qué no contactan con instituciones o empresas que se dedican profesionalmente a estos temas y así dejan de jugar con nuestra seguridad?. Desde el ámbito del colegueo y amateur no se pueden solucionar problemas que por su magnitud requieren una solución profesional. Se toman esto como un juego de niños, ahora le ha tocado al Calvario ser el niño contra el que todos van, sin darse cuenta que este tema de infantil no tiene nada. Se quedan hasta las tres de la madrugada debatiendo algo que ya tenían decidido antes de entrar en esa reunión. A lo filtrado a los medios días antes me remito. ¿Qué sentido tiene? Nada de lo que la prensa había publicado previamente se cambió ¿Qué han hecho con las tres hermandades que no están de acuerdo con este plan?

La Semana Santa jamás fue segura, como no es lo es ningún fenómeno de masas incontrolado. Los textos ahí están y nos muestran disturbios en los últimos cuatro siglos. Hoy tampoco se puede hacer una Semana Santa cien por cien segura, pero sí se pueden tomar medidas para reducir los riesgos. El principal paso es asumir que llevamos diecisiete años sufriendo ataques organizados, porque aunque cerremos los ojos y nos durmamos queriendo pensar que no es así, cuando despertemos, el monstruo seguirá estando ahí. El segundo paso es reconocer que las hermandades hoy en día no pueden ser las que decidan en exclusividad, es más, en temas complejos y técnicos no deberían ser ni la primera voz a escuchar. El tercer paso es tratar los temas de manera profesional, no como reuniones de amigos. Espero y deseo que el plan que se presentó el viernes sea echado atrás cuanto antes por la Delegación de Gobierno, albergo la esperanza de que ellos tengan la seriedad que no han tenido los representantes del mundo cofrade. 



domingo, 19 de noviembre de 2017

Money, money

Al principio de esta semana todos los medios locales hablaban solo de una cosa: El órgano de Maese Pérez. Ya se habla mucho menos. La moda y preocupación duró tres días y pasada la comida "benéfica" de hoy, solo oiremos hablar del órgano el día de Nochebuena. Ahí acabará el problema patrimonial de Sevilla y la situación de inhabitabilidad de los conventos, no solo de Santa Inés, sino también de otros conventos de la ciudad. De todo este artificio, fomentado por el lado mediático más conservador de la ciudad y con claros fines políticos (no patrimoniales), hay dos cosas que deberíamos aprovechar para tomarnos muy en serio de una vez por todas: La situación en la que viven las monjas y el valor que le damos a nuestro patrimonio.

Si nos ponemos las gafas de cerca, nos quedaremos con el incumplimiento sistemático del acuerdo de conservación al que se comprometió la Junta hace ya más de dos décadas, pero cuando ha ido a cumplir la ley para proteger nuestro patrimonio, se le ha echado encima el grupo de calbideo conservador que maneja los hilos sociales y mediáticos de la ciudad. Como a todos los que han guerreado en esta batalla lo único que les interesa es sacar la tajada política, la Junta decidió echarse para atrás y valorar en una multa simbólica el jugar con un BIC. Algo simbólico, en eso están valorado nuestro patrimonio. Ahí los afamados articulistas y editorialistas reaccionarios y la Junta coinciden, ya a nadie importará el día a día de las monjas y mucho menos la nula cultura patrimonial de la sociedad. Se ha sacado el rédito político pretendido. Todos contentos. Casi nadie se preguntará por qué el arzobispado y la Junta permiten problemas estructurales en los conventos, poniendo en riesgo la vida de las monjas o por qué el arzobispado valora la subsistencia de las religiosas en unos míseros 50 € mensuales, ni la paga de unos padres a un hijo adolescente, ¡oiga!, vergüenza les debería dar. Casi nadie se preguntará por qué la famosa fundación dice que va a pagar el setenta y cinco por ciento del coste, pero lleva un año pidiendo ingresos en su cuenta para esta restauración, todo ello en la portada de su web. Aportaciones que podrían superar el coste total de la obra, por lo que el plan sería perfecto, hacer negocio y a la vez parecer que son ellos quienes hacen la acción voluntaria y desinteresada. Obviamente no sé si esto ha pasado o no, pero podría ocurrir ¿se ha investigado eso o la investigación periodística se ha quedado solo en lo que importaba: lo político? ¿Se han pedido responsabilidades a Palacio en este asunto? Con el potente aparato jurídico que el arzobispado tiene a su disposición ¿Por qué recurrir a abogados gratuitos que simplemente buscan hacerse la foto y entrevistas a nivel nacional para así promocionarse y sacar publicidad gratuita de su bufete? No seamos inocentes, en mucho de lo que rodea este tema está detrás el famoso "Money, money" cabaretístico, ya sea en ventas/pinchazos de periódicos, publicidad o recaudación en cuentas. Eso sí, en estos temas todos callarán, no vaya a ser que...

De todas formas veo imposible analizar una cuestión tan compleja con las gafas de cerca, así que vamos a coger ahora las gafas de lejos, para que la miopía no nos distorsione la realidad. La situación del patrimonio en España es dramática. El patrimonio nos muestra el pasado, puede ayudarnos a desarrollarnos en el presente y es el legado inmaculado que debemos dejar al futuro. Pasear por España, ya no solo por Sevilla, es ver castillos en ruinas, iglesias cayéndose o conventos apuntalados durante años. Es ver Románico destruido o fortalezas medievales abandonadas. Eso hablando del patrimonio artístico, porque si nos vamos al patrimonio natural es aún peor, ahí hay acciones no solo que lo dañan, sino que juegan con nuestra propia salud, pero de eso estas personas tan preocupadas por el patrimonio no te hablarán jamás. No tenemos cultura del patrimonio, no le damos ningún valor más allá del conflicto político que pueda haber o del negocio que pueda surgir. Los del pensamiento más diestro verán el rédito siempre en apoyar el lado donde esté la Iglesia, los del pensamiento más zurdo verán su rédito en atacar el lado donde esté la Iglesia. Cuando la Iglesia no esté por medio, el rédito será decir lo contrario de lo que diga el otro. Ambos bandos harán de manera autómata sus proclamas, sin analizar detenidamente las situaciones concretas, no les importa realmente el patrimonio ni le dan valor a la vida de quienes habitan dentro del convento, solo luchan y braman cuando hay una batalla política en juego. 

Y ahora con un catalejo ponemos la vista en el Real Club Sevilla Golf, otros que se apuntan al carro de la publicidad gratuita y de sacar algún beneficio de todo este asunto. Hoy allí se dará cita la frivolidad de la sociedad sevillana, los que metidos en su burbuja endogámica piensan que ser solidarios es dar a cambio de recibir. A esa misma hora las monjas de la ciudad estarán en hospitales, casas de impedidos o comedores sociales, al igual que un buen número de laicos que no necesitan exhibir públicamente su solidaridad. Estarán dando todo por los demás, sin recibir nada a cambio. Los asistentes a la convocatoria del club de golf pagarán 25 € (una minucia para gente bastante pudiente), pero a cambio de recibir una comida pantagruélica, en un lugar ideal para lucir palmito y hacerse 'selfis' con fondos bucólicos. Si encima el sitio es elitista, mejor que mejor, así parece que solo los de cierta clase social son los que se mueven, aunque en el apartado solidario estén más quietos que los mimos que simulan caídas en la  Avenida de la Constitución. Hasta ahí han llevado algunos el concepto de solidaridad. Ya lo dijo el presidente Rajoy no hace mucho tiempo, "una cosa es ser solidario, y otra cosa es serlo a cambio de nada".